Álvaro Andrés Sáenz Alfonso
Biblioteca Nacional de Colombia
Pieza del mes
Septiembre de 2026
Autor
Álvaro Andrés Sáenz Alfonso
Biblioteca Nacional de Colombia
La propuesta estética, poética y política del nadaísmo, movimiento vanguardista de Colombia fundado por Gonzalo Arango en 1958, florece y se desarrolla en la revista Nadaísmo 70 (8 números, 1970-1971). Hoy, a 50 años de la muerte de su fundador, esta revista no pierde relevancia en el contexto nacional.





Título de la pieza
Nadaísmo 70 a 50 años de la muerte de Gonzalo Arango
Escrito por
Gonzalo Arango y Jaime Jaramillo Escobar (directores)
Durante 1970 y 1971, antes de la trágica muerte del poeta Gonzalo Arango en septiembre de 1976 en un accidente automovilístico, el movimiento de vanguardia nadaísta tuvo la audacia de crear una publicación periódica que reuniera las voces del movimiento y que sirviera como órgano de expansión de su poética. La Biblioteca Nacional de Colombia resguarda 7 de los 8 números de esta revista, como testimonio de uno de los movimientos artísticos, culturales y poéticos que más eco ha tenido en la cultura colombiana desde finales del siglo pasado. Esta pieza nos permite entender este movimiento, observar las redes de intercambio intelectual que tejió en el continente, apreciar la renovación estética y cultural que trajo al panorama colombiano y disfrutar de la producción poética, artística y literaria de sus miembros y colaboradores más allá de la obra de su fundador.
Con un formato de bolsillo (13 x 19 cm), impresa a blanco y negro (con color solo en las tapas) y con un promedio de 30 páginas por número, esta revista ofrece una propuesta estética innovadora para su momento. Según la editorial del segundo número:
“NADAÍSMO 70 defenderá como su razón de ser todos los movimientos literarios y artísticos de vanguardia en América Latina, en el resto del mundo, y especialmente en Colombia. La revista tendrá por finalidad esencial, el deber de servir y divulgar el pensamiento de las nuevas generaciones, cohesionar y orientar su ideología, sus formas estéticas, hacia contenidos profundamente humanos y creativos, tendientes a elevar la cultura, conquistar nuevos horizontes para el conocimiento, propiciar el surgimiento de nuevas formas de belleza”.
Este propósito se cumplió a cabalidad pues en sus páginas se mezclan poemas, dibujos y fotografías de artistas reconocidos, fragmentos de novelas, cartas de lectores, collages, experimentos tipográficos, manifiestos y una selección muy particular de publicidad, entre muchos otros contenidos. La mayoría de los textos provienen de los nadaístas más reconocidos (Gonzalo Arango, Jaime Jaramillo Escobar, Jotamario, Fanny Buitrago, Eduardo Escobar, Pablus Gallinazo), con importantes apariciones de poetas y autores reconocidos del continente americano y el mundo: Rafael Alberti, Eduardo Lolo, Allan Gingsberg, Jack Kerouac, D. H. Lawrence, Constantino Cavafi, Agueda Pizarro, entre otros. Entre las voces aquí publicadas, destaca la participación de religiosos de América, como Thomas Merton, Ernesto Cardenal, el monseñor Gerardo Valencia Caro y el reverendo Malcolm Boyd, quienes tenían una visión crítica de la religión afín al movimiento estético del nadaísmo.
La poesía presente en esta revista debe leerse en el contexto de la propuesta estética y política del nadaísmo. Muchos de estos poemas acompañan textos en prosa que construyen una postura frente al panorama cultural y político del mundo: la revista tiene un variado número de manifiestos, reportajes y textos políticos, como el ensayo «Ceder un poco es capitular demasiado» de Carlos Fuentes (N° 8), el reportaje sobre el etnocidio indígena ocurrido en Plana, Meta titulado «Planas: Crimen sin castigo» de Gonzalo Arango (n°5), el texto «Política de poeta» de Herbert Read (N° 7), el «Manifiesto de emergencia» firmado por todos los nadaístas (N° 8) o la muy variada compilación de manifiestos revolucionarios «La rebelión de América» (N°5), que incluye textos de Nicaragua, Chile, Bolivia, Cuba , Colombia, Estados Unidos, Venezuela, México, Argentina y Ecuador. Además de la publicación de estas compilaciones de textos y de poesía, sus últimos tres números se centran en obras gráficas de corte erótico. El número 6 presenta la colección Erótica del fotógrafo Hernán Díaz con textos de Gonzalo Arango, el número 7 incluye los grabados Eróticos de Omar Rayo con poesía de Agueda Pizarro y el número 8 traduce poemas de Constatino Cavafi con fotografías homoeróticas de Rafael Moure.
La propuesta estética, poética y política del nadaísmo, movimiento vanguardista de Colombia fundado por Gonzalo Arango en 1958, florece y se desarrolla en la revista Nadaísmo 70 (8 números, 1970-1971). Hoy, a 50 años de la muerte de su fundador, esta revista no pierde relevancia en el contexto nacional.
Álvaro Andrés Sáenz Alfonso
Biblioteca Nacional de Colombia





Durante 1970 y 1971, antes de la trágica muerte del poeta Gonzalo Arango en septiembre de 1976 en un accidente automovilístico, el movimiento de vanguardia nadaísta tuvo la audacia de crear una publicación periódica que reuniera las voces del movimiento y que sirviera como órgano de expansión de su poética. La Biblioteca Nacional de Colombia resguarda 7 de los 8 números de esta revista, como testimonio de uno de los movimientos artísticos, culturales y poéticos que más eco ha tenido en la cultura colombiana desde finales del siglo pasado. Esta pieza nos permite entender este movimiento, observar las redes de intercambio intelectual que tejió en el continente, apreciar la renovación estética y cultural que trajo al panorama colombiano y disfrutar de la producción poética, artística y literaria de sus miembros y colaboradores más allá de la obra de su fundador.
Con un formato de bolsillo (13 x 19 cm), impresa a blanco y negro (con color solo en las tapas) y con un promedio de 30 páginas por número, esta revista ofrece una propuesta estética innovadora para su momento. Según la editorial del segundo número:
“NADAÍSMO 70 defenderá como su razón de ser todos los movimientos literarios y artísticos de vanguardia en América Latina, en el resto del mundo, y especialmente en Colombia. La revista tendrá por finalidad esencial, el deber de servir y divulgar el pensamiento de las nuevas generaciones, cohesionar y orientar su ideología, sus formas estéticas, hacia contenidos profundamente humanos y creativos, tendientes a elevar la cultura, conquistar nuevos horizontes para el conocimiento, propiciar el surgimiento de nuevas formas de belleza”.
Este propósito se cumplió a cabalidad pues en sus páginas se mezclan poemas, dibujos y fotografías de artistas reconocidos, fragmentos de novelas, cartas de lectores, collages, experimentos tipográficos, manifiestos y una selección muy particular de publicidad, entre muchos otros contenidos. La mayoría de los textos provienen de los nadaístas más reconocidos (Gonzalo Arango, Jaime Jaramillo Escobar, Jotamario, Fanny Buitrago, Eduardo Escobar, Pablus Gallinazo), con importantes apariciones de poetas y autores reconocidos del continente americano y el mundo: Rafael Alberti, Eduardo Lolo, Allan Gingsberg, Jack Kerouac, D. H. Lawrence, Constantino Cavafi, Agueda Pizarro, entre otros. Entre las voces aquí publicadas, destaca la participación de religiosos de América, como Thomas Merton, Ernesto Cardenal, el monseñor Gerardo Valencia Caro y el reverendo Malcolm Boyd, quienes tenían una visión crítica de la religión afín al movimiento estético del nadaísmo.
La poesía presente en esta revista debe leerse en el contexto de la propuesta estética y política del nadaísmo. Muchos de estos poemas acompañan textos en prosa que construyen una postura frente al panorama cultural y político del mundo: la revista tiene un variado número de manifiestos, reportajes y textos políticos, como el ensayo «Ceder un poco es capitular demasiado» de Carlos Fuentes (N° 8), el reportaje sobre el etnocidio indígena ocurrido en Plana, Meta titulado «Planas: Crimen sin castigo» de Gonzalo Arango (n°5), el texto «Política de poeta» de Herbert Read (N° 7), el «Manifiesto de emergencia» firmado por todos los nadaístas (N° 8) o la muy variada compilación de manifiestos revolucionarios «La rebelión de América» (N°5), que incluye textos de Nicaragua, Chile, Bolivia, Cuba , Colombia, Estados Unidos, Venezuela, México, Argentina y Ecuador. Además de la publicación de estas compilaciones de textos y de poesía, sus últimos tres números se centran en obras gráficas de corte erótico. El número 6 presenta la colección Erótica del fotógrafo Hernán Díaz con textos de Gonzalo Arango, el número 7 incluye los grabados Eróticos de Omar Rayo con poesía de Agueda Pizarro y el número 8 traduce poemas de Constatino Cavafi con fotografías homoeróticas de Rafael Moure.

Foto de una viñeta al interior de la revista Nadaísmo 70.
Nadaísmo 70 también funcionó como un punto de comunicación de los nadaístas con el continente. El primer número incluye una detallada bibliografía de autores del movimiento, junto con un listado de manifiestos y premios obtenidos por estos. También, la revista tiene tres secciones distintas que incluyen textos de los lectores y que permiten un diálogo epistolar: «Buzón de tilín: cartas de los lectores», «Pan cartas» y «Nosotros y otros», recopilación de opiniones sobre el nadaísmo en otras publicaciones. Muy en concordancia con la postura sarcástica de estos vanguardistas, en ocasiones las opiniones que se citan o incluyen no son siempre favorables con el movimiento. Esto sucede también en el apartado «Definiciones» (N°1) que recopila variedad de definiciones del nadaísmo, «Danza de los monos» (N° 7) y «El malhumor del Nadaísmo» (N°7) una compilación de comics sobre los nadaístas.
Finalmente, cabe destacar la presencia de la publicidad que permitió financiar la revista. El primer número, el más breve, carece de toda publicidad. Sin embargo, del segundo en adelante, la publicidad empieza a dialogar con el contenido. Los principales pautadores eran empresas y organizaciones públicas antioqueñas, instituciones financieras, organizaciones culturales privadas, instituciones estatales, emisoras, bares, gremios, entre otros. Estas piezas publicitarias dan cuenta de la naciente gestión cultural que en los setenta empezaba a acercarse al mercado nacional a internacional para establecer un canal que permitiera mover fondos del capital privado para financiar la cultura nacional. Un caso bastante relevante es la presencia de pautas relacionadas con el movimiento campesino que se estaba gestando en Colombia a través del Ministerio de Agricultura y sus instituciones.
Los ejemplares conservados de la revista en la Biblioteca Nacional de Colombia aún pueden ser completados. El número 4 aún no está en los depósitos mientras que el número 3 tiene dos errores de impresión muy particulares: las páginas 10-11 y 30-31 no están; en cambio se repiten la 8-9 y 28-29, respectivamente. El trabajo de conservación y preservación de la memoria nadaísta, entonces, aún está abierto y vivo.
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